Siempre me ha admirado la obra del Quijote, pero mucho más cuando me enteré que le encantaba la cosmografía y por los conocimientos globales que tenia ya que a pesar de no tener ninguna carrera, dominaba las siete artes liberales que sustentaban el árbol de la ciencia del siglo XVI, agrupadas en el Trívium con sus asignaturas: Oratoria, Lógica y Retorica y el Quadrivium con sus asignaturas: Música, Geometría, Algebra y Astronomía. Cervantes conocía y dominaba ambos saberes y, lo ha querido reflejar en su obra magna.
Muchas veces me he preguntado qué sería de mi vida sin la astronomía ya que ésta me ha envuelto y he sido preso de ella durante toda mi vida. Además me he impregnado del espíritu de ApEA (aprendizaje armonioso a la carta) con unos amigos que tienen ésta misma “excelsius y gloriosa enfermedad”.
Autor: Enrique Aparcio Arias



