Inaugurada en 2006, la plaza Taiyó, (plaza del Sol), es un espacio lúdico integrado en el paisaje urbano de Cuenca. Aquí, el mismo Sol juega con su dinámica de luces y sombras al ritmo de los ciclos eternos que marcan el día a día, año tras año, en el devenir perpetuo de un tiempo casi inmutable, que invita a descubrir la magia de su misterio oculto.

Este espacio abierto, dominado por un gnomon de 6.72 m con forma cónica como cucurucho de nazareno, o gorro de mago, que determina las dimensiones de la plaza, está salpicada por diferentes objetos de teselas multicolores y formas caprichosas que cobran vida cuando los rayos del sol juegan con ellas.