Los halos, junto a cruces y coronas son, entre todos los fenómenos ópticos, los que más han llamado la atención de los pueblos y los que ocupan un lugar preferente en los anales meteorológicos supersticiosos. Pero se trata simplemente de fenómenos físicos naturales y son consecuencia de los efectos de la luz en la atmósfera.
Un halo es mi fenómeno óptico causado por la atmósfera de la Tierra; es decir, es un meteoro. Al igual que también son meteoros la lluvia, la nieve o el granizo; los rayos y relámpagos, la aurora boreal, el humo y la calima; e incluso son meteoros las estrellas fugaces.



